miércoles, 3 de febrero de 2010

Hurricane y los viejos recuerdos

Recientemente vi, en el esplendido blog de un amigo cercano, una entrada que aludía a aquellas cosas que creíamos ver cuando niños y que al verlas de nuevo -o al ver aquellos lugares donde creíamos verlas- resulta que no eran así. Es un tema que siempre he encontrado fascinante y que, al menos a mi, me pasa muy a menudo.

Mi lectura de aquella entrada casi coincidió con la transmisión en televisión de una película que me encanta: Hurricane. Tenía mucho que no la veía y tenerla de nuevo frente a mi me impuso el reto de verla al detalle y descubrir por qué es que me gusta tanto. Hice tal cosa y me percate que, aunque no es un mal filme, su calidad no es precisamente sobresaliente y aún así me conmovió demasiado.

Aunque las anteriores entradas de este nuevo blog han aludido filmes y hecho sus críticas al respecto, ésta no tiene ese objeto. Simplemente no puedo dar una crítica objetiva a la película y eso lo dejo, si quieren, a mis colegas de blog. La causa de esto es muy sencilla, la razón por la que me gusta la película es por que la vi en el cine cuando era un crío con muchas ganas de vivir y a punto de decidir su futuro.

La historia de Rubin "Hurricane" Carter me cautivó, me llenó de un coraje antiracista que aún conservo y de una admiración que también mantengo viva. El argumento de la película que mostraba a un Rubin que nunca se rindió y que encontró en sus puños la salida a sus frustraciones me atrapó tanto que pedí a mis padres un costal de box y unos guantes. Y aún los conservo.

El filme en si tiene sus momentos, además de una actuación extraordinaria de Denzel Washington que, creo, no ha sido debidamente reconocida. Algunos diálogos -sobretodo monólogos de Rubin Carter- son prodigiosos y la edición de sonido me parece muy atinada. Es lo más que puedo decir a su favor de manera crítica pues, lo dicho, la película me fascina a mi más por los recuerdos y las emociones que aún me genera, que por su calidad cinematográfica.

Además, junto a la película hay otra cosa que surte el mismo o más poderoso efecto: la canción de la película y el personaje. Se llama igual, Hurricane, y es una obra maestro del señorón "Robert Allen Zimmerman, mejor conocido como Bob Dylan. Abajo, para amenizar la entrada y el blog, les pongo un vídeo que encontré de la rola, con la letra traducidas.

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